EL SEMANERO
EL SEMANERO
El semanero Amarista
vino hoy arregladito,
con su camisa blanquita
y el pantalón planchadito.
Los pupitres, sin querer,
siempre debe acomodar;
la carpeta recoger
y la pizarra borrar.
Cuando suena la campana,
es el último en salir;
y por toda una semana
debe ser hazmerreir.
Todos los años, lo mismo:
¡siempre le toca la lata!;
y, a menos que haya ausentismo,
el más sortario es Zapata.
Pero llegóse al fin un día,
en que llamaron al último primero
y Amarista pegó un grito de alegría:
¡Zapata, esta vez, es semanero!
Jesús Núñez León.












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