LAS FUGAS ESCOLARES
LAS FUGAS ESCOLARES
Se llamaba "fuga" a aquel recurso
mediante el cual podía el estudiante
ausentarse, sin permiso de algún curso,
aunque tuviese un examen por delante.
Refugio el auditorio llegó a ser,
de mis fugas de clases en la escuela;
y si un docente me llegaba a sorprender,
simulaba tener dolor de muelas.
Allí se podía jugar a la pelota,
presenciar un juego de ping pong,
admirar a lindas muchachotas
o dar rienda suelta a la imaginación.
Recuerdo que un día nos pusimos
de acuerdo un grupo para ir al río,
al profesor una mentira le dijimos
y entonces comenzó el tremendo lío.
Resulta que empezamos a apostar,
al que más bajo el agua se tardaba;
y, así no nos pudimos percatar
de que alguien la ropa nos robaba.
De mis padres llovieron los reproches,
¡dos pelas recibí en pocos segundos!;
había llegado a casa a medianoche,
¡desnudo como Dios me trajo al mundo!
Jesús Núñez León.

















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