TRAVESURAS ESCOLARES
TRAVESURAS ESCOLARES
Hoy llegan claramente a mi memoria
las travesuras escolares del ayer
y, transitando un poco por la historia.
se las daré rápidamente a conocer.
Se escuchaba atentamente al profesor,
esperando que un error él cometiera
y cuando sucedía tal cuestión,
¡a todo el mundo le daba carraspera!
Del pantalón, muchas veces se estilaba
las costuras cortar con una hojilla;
y, cuando el alumno del pupitre se paraba,
¡el pantalón le llegaba a las rodillas!
Sin que a veces cuenta uno se diera,
un alumno por detrás se te agachaba
y enseguida volabas cual bandera,
porque otro por delante te empujaba.
La diablura mayor que yo recuerde,
fue cuando un examen se robaron:
todo el mundo se estudió las algas verdes
y al final a todos nos rasparon:
nos delató el compañero Monteverde
¡y, por supuesto, el examen lo cambiaron!
















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